domingo, 3 de octubre de 2010

CAPÍTULO 11 - VASOS COMUNICANTES..


- Jessi.. Me has puesto los pelos como escarpias.
- No te creía capaz de hacerle eso. Por nada del mundo quisiera estar en su pellejo.
- Me he puesto a mil. Te pagaré lo que sea, pero tienes que prestármelo un rato mas.
- No creerás que he acabado con el, ¿verdad?.
- Se que no, pero.. Esperaba que me lo dejases mientras aún tenga un soplo de vida.. A este paso no durará mucho..
- No te preocupes es bastante fuerte, aguantará ya lo verás.
- Si, lo veré. Ahora te tomarás un descanso, ¿no?.
- Que va.. Tan solo paré porque se me terminó el agua. Y claro, quería venir a por un par de cosas que me hacían falta.
- ¿Pero..? ¿Que puedes necesitar?. Si la habitación ya parece la cámara de los horrores.
- Ahora lo verás.. Eso si, no me vuelvas a poner el suelo perdido de cerveza, ¿eh?.
- Descuida, esta vez no la dejaré caer.
- Aunque bueno, no te prometo mucho.. No sea que logres revolverme el estómago de nuevo.
- En tal caso.. Yo de ti miraría un rato la tele. Será algo fuerte..
- Oh.. - Replicó Doug mientras palidecía
- Y ahora si me disculpas, asuntos urgentes reclaman mi atención.
- Claro, Jessi, descuida que no te entretengo mas.
Cuando entró en la habitación, el aún seguía inconsciente y tenía la mascarilla con el trapo impregnado de éter en su interior.
Le desató ambas muñecas volviendo a esposarle con las manos a la espalda, y luego le soltó ambas piernas y le giró en la cama, de forma que su cuello reposase sobre un borde de la cama, y sus caderas en el otro.
Le ató con fuerza ambos hombros al somier de forma que no pudiese realizar el menor movimiento.
Estaba atando su tobillo derecho sobre una banqueta cuando el volvió en sí asustado, levantó la cabeza y la miró.
- No lo hagas, por favor, Jessi. Sea lo que sea que estés pensando, no lo hagas.
- Tranquilo.. No tienes de que preocuparte. No dejaré que te desangres. Tienes el torniquete puesto y tengo aquí mismo la camping gas.
- ¿El hornillo? ¿Vas a volver a usar el hornillo conmigo?. Por favor, Jessi, no lo hagas.
- Por lo que mas quieras ve a buscar la pistola, un tiro al corazón y se habrá terminado esta pesadilla, por favor.
- No quiero oír gritos innecesarios. Será mejor que te de más bebida.
- Claro, Jessi, como tu digas. Beberé lo que quieras.
- Se que lo harás.. No me cabe ninguna duda de que beberás cuanto guste. - Dijo mientras le miraba con malicia.
- Trata de no moverte. - Dijo mientras se le acercaba con un largo tubo en la mano.
- Jessi.. Diossssss- ¿Que es eso?. ¿No bastaría con el embudo?. - Dijo aterrado
- Abre la boca y traga. - Dijo mientras le metía un grueso tubo en la boca.
- Lo intentaré.. - Dijo llorando.
«Diosssssss. ¿Como puede ser tan cruel?. ¿Que sentido tiene meterme ese tubo?. Por dios, si es para que beba. No creo que tenga la menor queja de mí. Aún a sabiendas de que era veneno lo que me daba, lo bebí de todos modos. He bebido todo y cuanto me ha dado. Esto no tiene el menor sentido..
- ¿Conoces la teoría de los vasos comunicantes, verdad?. - Dijo mientras le mostraba una gran jarra llena de líquido en la que terminaba el extremo del tubo mucho mas elevado que su cabeza.
- Entiendo, así no pierdes el tiempo dándome de beber. - Dijo compungido.
- Seguro que luego me lo agradecerás.. - Dijo mientras le quitaba la pinza al tubo y empezaba a pasar líquido a través del tubo.
El sonido del taladro retumbó en la habitación.
El la vio acercarse y forcejeó con todas sus fuerzas tratando de impedir lo inevitable.
El taladro penetró poco a poco en su rodilla, pero apenas sangró, el torniquete cumplía a la perfección su cometido.
El se desmayó.
Cuando volvió en si, estaba rellenando la jarra de nuevo, el taladro ensangrentado reposaba sobre su estómago y ella sonreía.
Le vio coger unas tenazas y chilló..
- Sabes.. Siempre me han gustado los libros de Medicina. Se aprende mucho leyéndolos.
De un fuerte tirón extrajo su rotula y la posó en un plato sobre la cama, a escasos centímetros de su cara.
El respiraba con dificultad y el corazón parecía querer salirsele por la boca.
- Creo haberte dicho que estuvieses tranquilo. Se ve que no entiendes lo que te dicen. - Dijo ella mirándole con gesto hosco.
- Siento haberte molestado. - Farfulló como pudo.
- Ahora lo entenderás.. - Dijo mientras enchufaba el cuchillo eléctrico y comenzaba a serrar los huesos de su rodilla.
El intentaba en vano golpear su cabeza contra el somier, pero apenas si podía moverla un par de centímetros y se arriesgaba a tirar la jarra.
De pronto el sonido de una llamada le soblesaltó.
Ella obserbó al pantalla y volvió a posar el móvil.
Al momento recibió tres DM”s y se detuvo.
DM with @DOUGFIRE Se que prometí no interrumpirte, pero.. no pretenderás..
DM with @DOUGFIRE No irás a desmembrarle en vida, ¿verdad?.
DM with @LadyMarianQ Lo has hecho de verás?. Hace días q no le leo. Dime q es una broma.. :(
DM to @LadyMarianQ Yo nunca bromeó.. Pero no soy una asesina.. Solo le dí un pequeño escarmiento. No te preocupes. :)
DM to @DOUGFIRE Si no tienes estómago para ver lo q hago, ponte a ver una pelí y no molestes +.
DM to @VERTGREENVERT Perdona, Jessi. Es q me has asustado. No te molesto más.
DM to @VERTGREENVERT Claro, nena, se merecia un escarmiento. Cuidate mucho, ten cuidado, y q no te haga daño.
DM with @LadyMarianQ Tu también, besos. :)
El lloraba aterrado cuando vio la hoja del cuchillo moverse.
Diossss, dios.. dios.. ¿Porque no me dará un ataque al corazón?. Sería tan dulce que se detuviese de pronto. Cielos.. Lo estoy deseando, tanta gente que se muere sin hacer el menor esfuerzo.. Y yo que llevo días al límite de mis fuerzas, siendo.. ¿Torturado?. Si, sin ninguna duda esto es tortura.. Días u horas torturado sin piedad, y el corazón no me ha dado ni el menor susto. Pese a que intentaron asfixiarme, envenenarme.. Sigo vivo.. Maldita sea mi suerte..
- Ahhhhhhhhhhhhhhhh - Resonó el grito en su garganta amortiguado por el oprimente tubo.
Justo antes de desmayarse vio como le extraía otro trozo de hueso.
Cuando volvió en si, ya no tenía el tubo y le había soltado la pierna derecha y vendado la rodilla con fuerza.
- Gracias, Jessi. - Musitó asustado.
- Ahora intenta mover tu rodilla o tu pie derecho.
- ¿Como quieres que la mueva?. Por Dios, Jessi. ¿Como puedes ser tan cruel?.
- No has debido de dejarme ningún hueso sano en la rodilla. Y eso si es que no me los has sacado todos.
- Ni tan siquiera puedo mover los dedos del pie.. - Dijo echandose a llorar.
- Mejor para ti. - Dijo mientras cogía un cascanueces y colocaba su dedo meñique del pie en el.
- Nooooooooooooooooooooooo - Chilló aterrado mientras su hueso se rompía cual mantequilla en sus manos.
- No sigas, Jessi, por favor.
- Nooooooooooooooooooooooooooo - Resonó el grito en su garganta, mientras intentaba darse cabezados contra el somier para perder el sentido.
- No más, por favor. Suelta eso, por favor. - Dijo sollozando.
- Tienes razón, será mejor que te de un descanso. - Dijo mientras cogía una cuerda y volvía ha hacerle un torniquete en su pierna.
- Trata de no moverte o te será peor. - Dijo mientras le clavaba un afilado bisturí en la pierna derecha y hacia una incisión desde la rodilla hasta el tobillo.
El ahogó un grito en su garganta antes de quedarse sin sentido.
- Matame, por favor. Matame ya.. - Suplicó aterrado
- Tranquilo, ya estoy terminando. - Dijo mientras continuaba cortando su hueso sin inmutarse.
- Vaya.. He debido de tocar algún vaso sanguineo importante, pese al torniquete sangras un poco..
- Lo siento por ti, pero no se me ocurre otra forma de parar la hemorragia. - Dijo mientras cogia un dardo y derretía el plástico en el hornillo para volcarlo en la herida.
El plástico hirviendo caía sobre su herida gota a gota, pero el estaba totalmente ajeno a lo sucedido, no había recuperado el sentido.
La hemorragia poco a poco se detuvo.
Cuando volvió en si tenía la pierna vendada, y ella le miraba con gesto de preocupación.
- Que alivio.. Casi te vas antes de lo previsto..
- Pero.. pero.. Jessi. - Titubeo asustado.
- ¿No es acaso eso lo que quieres?. ¿Porque no dejaste que me desangrará?.
- Eso fue un pequeño error que no se repetirá, no te preocupes. Aún no he terminado contigo.
- Te alegrará saber que gracias a los dardos sigues con vida, pero.. Si, aún hay mas.
- ¿Los dardos?. No te entiendo..
- Pero los dardos ahora están sin plástico, total que puedo usarlos para algo mas divertido..
- Jessica, me estás asustado mucho. ¿Que vas..?. ¿Que vas a hacer ahora con los dardos?.
- No.. No entiendo nada. De verás, Jessi.
- Pareces algo aturdido.. Necesitas algo que te espabile.. - Dijo mientras se ponía los guantes y agarraba un dardo.
- Noooooooooooooooo. - Chilló aterrado al verla acercarse con el dardo al rojo.
El dardo se clavó con fuerza en su cadera quemandole a su paso.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló mientras se ponía pálido y grandes lágrimas rodaban por sus mejillas.
« Mierda.. No puede ser.. Ha cogido el martillo.. Ahora ya está todo perdido.. mi pobre cadera.. Como si no le bastase un dardo al rojo abrasandome. Pretende destrozarmela de un martillazo. Dios.. hasta en eso tengo mala suerte.. ¿Porque no me he desangrado..?. He debido de estar cerca de morir, sino no se explica que esté tan débil. Juraría que hasta Jessi parecia preocupada.. Eso si que no lo entiendo. Pretende matarme y le preocupa que me desangre. ¿Que sentido tiene esto?... «
- Jessi, por favor, apaga el hornillo. Por lo que mas quieras dame un respiro, por favor.
- Por favor, Jessi, haz conmigo lo que quieras. Lo que sea que te divierta estará bien. Pero, apagalo, por favor, Jessi. - Suplicó aterrado.
- Chilla cuanto quieras si eso te tranquiliza. Lo siento por ti, pero aún me quedan un par de dardos calientes y pienso aprovecharlos. - Dijo mientras cogía un dardo al rojo con las tenazas, y se lo clavaba en el hombro.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh - Chilló de dolor.
Lo último que vio antes de perder el sentido fue el martillo chocando contra su hombro.

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