viernes, 17 de febrero de 2012

CAPÍTULO 59 - SONRISA AMARGA..






El mundo es como una gigantesca cloaca, y yo solo soy una triste colilla que se hunde en el abismo.
Demasiado insignificante como para que nadie se preocupe por lo que me suceda.
Y aun tienes el valor de preguntarme como estoy..
Dios mío, Jessi. ¿Como quieres que esté?..
Es mas. ¿Que se supone que debo de responderte sin herir tus sentimientos y sin ser cruel contigo?.
Seré imbécil, pero por nada del mundo quisiera hacerte daño..
Parece mentira que después de todo lo que ha sucedido entre nosotros aún no haya podido olvidar lo que un día compartimos.
Puedes hacer conmigo lo que quieras. Sin duda que lo harás. Yo para ti no debo de significar mas que un incómodo obstáculo que te impide conseguir a saber que. 
O quién sabe, quizás tan solo sea una triste moneda de cambio que te permitirá quizás alcanzar tus sueños o cuanto menos conseguir una gran suma de dinero con la que olvidarte de tus preocupaciones.
Seguro que luego al final todo esto no será para ti mas que un mal sueño, o un triste recuerdo de lo que jamás debió ocurrir. Pero entonces ya será demasiado tarde para que rectifiques. 
O quizás solo soy un triste iluso y esto no sean mas que las estúpidas divagaciones de un loco moribundo que está a punto de exhalar su ultimo suspiro.
- Apoya la cabeza en el respaldo de la silla y deja de llorar. Tan solo necesitas descansar un rato. - Dijo mientras le sonreía.
- Si, Jessi. Tienes razón, tengo que intentar tranquilizarme un poco. Siento ser tan pesado. - Dijo mientras la miraba con tristeza.
- Y ahora tranquilo. - Dijo mientras le acariciaba los cabellos y alargaba la mano hacia la cinta de embalaje.
- Si, Jessi. Seguro que pronto me encontraré mucho mejor. - Dijo mientras temblaba aterrado y la miraba con aprensión.
- No.. No.. No.. No.. Noooooo. - Chilló fuera de si mientras la veía estirar la cinta de embalar segundos antes de sujetar su cabeza contra la silla.
- ¿Se puede saber que te pasa?. - Dijo riéndose mientras ataba su cabeza a la silla con cinta de embalar.
- No. No. Nooooooooo. - Chilló histérico mientras temblaba aterrado.
- Vamos, vamos. ¿No ibas a intentar estar tranquilo?. Mira que llegas a ser cargante. Ni te he tocado un pelo y ya estás gimoteando sin parar. - Dijo mientras le guiñaba un ojo, sonriente.
- Por favor. Por favor. No lo hagas. Otra vez, no. Por favor. - Suplicó entre lloros.
- Tienes que intentar estar un poco mas tranquilo. Vamos, deja ya de temblar. - Dijo mientras le sonreía y terminaba de fijar su cabeza a la silla, de forma que su cuello quedara estirado en una postura forzada y mirando hacia el techo.
- No.. No.. No.. No.. - Sollozó aterrado sin dejar de forcejear.
- Jessi, por favor. Por lo que mas quieras. Déjame mover la cabeza, por favor. Por favor. - Suplicó entre lágrimas.
- Por favor. Por favor, Jessi. Por lo que mas quieras. Déjame mover la cabeza, por favor. Por favor. - Suplicó con los ojos anegados de lágrimas.
- ¿Que te ocurre?. Ni siquiera te he tocado y ya estás completamente histérico. - Preguntó mientras le miraba enfadada.
- No.. No.. No.. No.. Otro souvenir, no. Por favor. Por favor. Por favor. - Suplicó entre sollozos.
- Me lo prometiste. Me lo prometiste. Por favor. Por favor. Por favor, otro souvenir, no. - Sollozó aterrado.
- ¿Y quién ha hablado aquí de ningún souvenir?. - Dijo enfadada mientras le mandaba que se callase.
- Nadie, pero.. Pero.. La otra vez. Tu.. Tu.. - Dijo entre sollozos.
- Volveré en un par de minutos. Espero que por tu bien hayas dejado de montar el número. No quisiera tener que enfadarme contigo. - Dijo mientras le miraba seria.
- Perdóname, Jessi. Por favor. Me callaré. Haré solo lo que tu quieras. - Dijo entre lloros.
- No te vayas, por favor. Por favor. Por favor. - Suplicó mientras no dejaba de temblar aterrado.
Jessica salió y cerró la puerta a sus espaldas sin siquiera molestarse en mirarle.
Lloras, gritas y gimoteas sin parar..
Me sacas de quicio una y otra vez..
Es una suerte para ti que tu bebida necesite unas horas para actuar..
Sino ya hace tiempo que habrías dejado de respirar.
La verdad es que aun no se como resistes. Estás ardiendo de fiebre, gravemente herido y apenas te debe de quedar un solo hueso sano en todo tu cuerpo.
De hecho te desmayas casi constantemente. Te tengo que tratar casi como si fueses una rara y frágil porcelana china y estuvieses a punto de romperte en mil pedazos.
Pero bueno. Será mejor que no te haga esperar demasiado.
Me muero de ganas por verte beber tu bebida, cada vez mas amarga, cada vez mas espesa, cada vez mas cantidad y por supuesto, cada vez deberás beberla mas deprisa..
Será mejor que me de prisa en llevártela. No sea que se estropeé y te deba de preparar otra..
Jessica agitó una y otra vez con fuerza el contenido del frasco de agua y abrió la puerta.
El la miró asustado y dejó de llorar.
- Jessi. Oh, Jessi. Por fin estás aquí. - Dijo mientras le sonreía tímidamente.
- Estás sonriendo. - Dijo sorprendida mientras le sacaba una foto e inmortalizaba el momento.
- Si, Jessi. Hace horas me dijiste que te gustaría verme sonreír. Pero yo no podía hacerlo por mas que lo intentaba. Y ahora ha sido verte, y me he llevado tal alegría. Que no he podido evitar sonreírte. - Dijo mientras le sonreía dulcemente.
- De pronto he recordado la noche en que nos conocimos. Jessi, cariño. ¿Me permites que te llame así?. Por favor, Jessi. - Preguntó preocupado.
Jessica disparaba fotos sin parar intentando captar su mejor sonrisa, y de vez en cuando agitaba frenéticamente el frasco de su bebida.
- Si, te lo permito. Pero antes tienes que beber otro poco. Te hará bien. - Dijo mientras agitaba el frasco por enésima vez y se lo acercaba para que se lo bebiese.
- Sabe realmente mal. Me lo beberé todo si tu quieres. Pero, por favor. No me obligues a beber tan deprisa. Por favor, Jessi. - Suplicó preocupado.
- Vamos, no exageres. Solo es un poco de agua. ¿Quizás se te apetece mas Whisky?. - Inquirió entre risas.
- No, Jessi. Por favor. No volveré a protestar. No haré nada. No me des Whisky otra vez. Mi pobre estómago no lo soportaría. - Dijo mientras la miraba asustado.
- Bebe mas deprisa. Ya te lo he dicho antes, si no lo haces rápido, pierde las vitaminas. - Dijo entre risas mientras agitaba de nuevo el frasco y se lo acercaba a los labios.
- Lo intentaré. - Dijo preocupado mientras intentaba tragar mas rápidamente.
Dios mío, Jessi. Ni siquiera se lo que estoy bebiendo, pero si tiene un sabor tan desagradable. Es imposible que me vaya a sentar bien. Solo espero que su efecto sea fulminante y no me tengas horas sufriendo horribles dolores..
Aún recuerdo el sabor de aquel maldito Whisky quemando mi garganta, y tu que insistías una y otra vez en que me bebiese otro vaso..
Maldita sea mi suerte.. ¿Porque habré tenido que llamarte aquel día?. Si no lo hubiese hecho. Estaría hecho polvo, te echaría de menos y ansiaría encontrarme contigo..
Pero estaría vivo, y nada de esto habría sucedido..
- ¿Se ha terminado, verdad?. - Dijo preocupado mientras miraba el frasco vacío.
- Si, lo has terminado, pero necesitas beber un poco mas. Hay que conseguir que te baje la fiebre. - Dijo mientras le acariciaba los cabellos sonriente.
- Pero.. Solo con agua no me bajará. - Dijo preocupado mientras la miraba.
- ¿No sería mejor que me dieses un poco de paracetamol o lo que tu prefieras?. No se, quizás una aspirina.. - Dijo mientras la miraba asustado.
- No tienes de que preocuparte. Verás como antes de que te quieras dar cuenta la fiebre habrá desaparecido. Tan solo es cuestión de tiempo. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
En unas horas ya no tendrás que preocuparte ni por la fiebre ni por nada. Es más, habrás dejado de sufrir, de suplicar, de llorar.
Tan solo es cuestión de tiempo que te encuentres mucho mejor. Solo que tu aún no te has dado cuenta.
Dios.. Dios.. Dios..
Tu maldita sonrisa de hielo está ahí. Lo siento, Jessi. Pero ya no te creo. A nadie le bajaría la fiebre sin medicinas. Y dudo mucho que una bebida turbia las contenga.
Quisiera saber lo que te propones hacer conmigo, pero se que jamás te molestarás en darme ni la menor explicación. Nunca lo has hecho y no vas a empezar ahora.
Dios mío..
Llevas como diez minutos preparando la bebida..
Y yo cada vez estoy mas nervioso. No se de que se puede tratar, pero si te lleva tanto tiempo prepararla y no te quitas los guantes en ningún momento..
Eso quiere decir que es un líquido peligroso o que cuanto menos podría dañar sus delicadas manos.
Y si puede dañar sus manos. Que no hará con mi pobre cuerpo..
Ya he bebido tres vasos y aun te parecen pocos..
Dios mío..
Te acercas de nuevo sonriendo. A veces odio tu maldita sonrisa de hielo.
- Ya casi está preparada. Espero que tengas bastante sed. - Dijo riéndose mientras agitaba el frasco sin parar.
- Si, Jessi. Tengo sed. - Dijo mientras la miraba con tristeza y temblaba aterrado.
- Por supuesto que tienes sed. Te vendrá muy bien refrescarte un poco. Y que mejor forma de hacerlo que bebiendo una deliciosa y refrescante bebida que yo he preparado para ti con todo mi cariño. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
Dios mío. ¿Como he podido ser tan estúpido?..
Ya se lo que ocurre.
He tardado mucho en darme cuenta de tus intenciones pero ahora ya no hay posible equivocación.
Lo de menos es que me baje o me deje de bajar la fiebre. Eso carece de importancia.

viernes, 3 de febrero de 2012

CAPÍTULO 58 - CALMA CHICHA..







- Jessi, por favor. Por favor. - Suplicó preocupado.
- ¿Que te ocurre?. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
Como si no lo supiese, E
stás aterrado.. 
Cada vez tienes mas miedo, cada vez te encuentras peor  y para colmo, yo hago como si fuese lo mas normal del mundo que te encontrases así. Y no hubiese ningún motivo para preocuparse..
Lo raro es que tus escasas fuerzas no te hayan abandonado aún.
- No me engañes mas. Por favor. Por favor, Jessi. - Suplicó entre lloros.
- Por favor. Dime algo. Jessi, por favor. - Suplicó entre sollozos.
- Vaya, de nuevo te está subiendo la fiebre.. - Dijo mientras le guiñaba un ojo.
- Y yo tengo justo lo que necesitas ahora. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
El la miró con ojos horrorizados mientras no dejaba de temblar.Y mas que te va a subir..
Pero eso está bien. Quiere decir que tu cuerpo todavía no se ha rendido y que está luchando con todas sus fuerzas para salvar tu patética vida.
- No, por favor. Jessi, por favor. - Suplicó sin dejar de llorar.
- Por favor. Tan solo necesito unos minutos y me encontraré mejor. Por favor, Jessi. No hagas nada.. - Suplicó entre lloros.
- Claro que si. Te dejaré descansar unos minutos. No te preocupes. - Dijo mientras le sonreía dulcemente.
Dios mío.. Es cierto. Algo terrible está a punto de sucederme.
Sonríes una y otra vez, mientras me hablas casi como si fuese un niño pequeño.
Y logras justo lo contrario de lo que pretendías. Cada vez que te veo sonreír de esa manera. No puedo evitar pensar en que de un momento a otro me pegarás un tiro y ahí se acabará todo.
Ojalá, pero no..
Es imposible que después de lo que ha sucedido entre nosotros te conformes con un simple disparo.
- Oh, muchas gracias, Jessi. - Dijo preocupado mientras un escalofrío le recorría el cuerpo y le hacía estremecerse de miedo.
- Es solo para evitar que puedas caerte. - Dijo mientras le sonreía dulcemente y le ataba al respaldo de la silla, procurando que sus muñecas quedasen completamente inmóviles, sin molestarse en quitarle las esposas.
- Claro, Jessi. Tienes razón. Lo último que querría hacer sería caerme de la silla y hacerme daño. - Dijo mientras la miraba con tristeza.
- Tranquilo. Vamos, no llores mas. - Dijo mientras le acariciaba las mejillas suavemente y le sonreía.
- Todo está bien. Vamos, intenta estar un poco mas tranquilo. Tranquilo.. - Dijo mientras le sonreía con dulzura y le hablaba lentamente.
Jessica le acarició los cabellos con dulzura mientras le miraba.
- Estoy bien, Jessi. No te preocupes por mí. - Dijo mientras los sollozos anegaban su garganta.
- Solo tienes un poco de fiebre. Intenta estar tranquilo. Volveré ahora mismo. - Dijo con dulzura mientras acariciaba sus mejillas.
- No, por favor. Jessi. No me dejes solo, por favor. - Suplicó aterrado.
- Tranquilo.. Vamos. No te asustes. No me iré a ninguna parte. - Dijo mientras le hablaba lenta y pausadamente.
- Solo voy a buscar un poco de agua. Te hará bien, ya lo verás. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
- Si tu lo dices seguro que así será. Claro, Jessi. Ve a por mi bebida. Yo te esperaré aquí. - Dijo con tristeza mientras intentaba contener las lágrimas.
Un rato después.Dios mío.. Ahí viene con otro vaso lleno de.. ¿De qué?. Dios.. Dios.. ¿Que puede tener ese color?.
Me aterra saber que no tengo otra alternativa que beberme eso. Pero tengo tanta sed que me bebería cualquier cosa. Estoy desesperado por poder beber algo..
Ojalá no seas demasiado cruel conmigo. A fin de cuentas. ¿Que mas puedes querer hacer conmigo si apenas me debe de quedar ya un soplo de vida?. Dios mío.. Tiene un color terrible..
A estas alturas me conformaría con que fuese simplemente agua de un barrizal. Pero no. Tu no eres así.
Cada cosa que haces. Casi cada palabra e inclusive cada gesto tiene siempre una intención oculta y yo sería un necio si no la percibiese.
- Bebe rápido. ¿No querrás que pierda las vitaminas, verdad?. - Dijo mientras le guiñaba un ojo sin dejar de remover el agua turbia del vaso con energía.
- Si, Jessi. Haré lo que me dices. - Dijo mientras miraba el vaso con ojos horrorizados.
Dios mío..
Es aún peor de lo que recordaba. No solo parece barro, sino que sabe realmente mal.
¿Agua?. Esto será lo que tu quieras pero nunca será agua. Ni aunque bebiese directamente el contenido de un charco sabría peor..
Y luego tu insistencia en que beba deprisa..
Dios mío, Jessi. ¿Como puedes ser tan cruel conmigo..?.
Este vaso parece enorme.. No se si me lo podré terminar. Dios..
- Vamos bebe mas deprisa. Estás tardando demasiado. - Dijo mientras le obligaba a beberse el contenido del vaso sin darle tiempo apenas a tragar el líquido viscoso.
- Jessi, por favor. Por favor. Me beberé lo que quieras. Haré lo que me digas, pero.. - Dijo entre sollozos mientras se le quebraba la voz.
- Pero.. Pero.. - Sollozó mientras la miraba aterrado.
- Vamos. Vamos.. Aquí no sucede nada que deba de preocuparte. Debes intentar estar un poco mas tranquilo. - Dijo mientras acariciaba sus cabellos y le hablaba con dulzura.
- Por favor, Jessi. Por lo que mas quieras. No me obligues a beber. Por favor. Por favor. - Suplicó entre lágrimas.
- Necesitas beber. Te hace falta para bajar la fiebre. No se si lo notas, pero estás ardiendo. - Dijo mientras le acariciaba las mejillas suavemente.
Por supuesto que necesitas beber. El agua te hace tanta falta casi como el respirar.
Mal que te pese vas a beber hasta reventar..
Lo siento por ti, pero..
Bueno, en realidad no lo siento en absoluto y estoy disfrutando con cada sorbo, cada lágrima, cada lamento..
Lamentablemente haga lo que haga contigo, nunca logrará mitigar los daños que provocaste. Aunque vivieses mil años no lograrías pagar lo que hiciste.
Total que sintiéndolo mucho, merecerás cada segundo de sufrimiento que logré proporcionarte.
En realidad lo que siento mucho es haberme dejado llevar por mi temperamento y no haberlo planificado mejor..
Si volviese a hacerlo lo planificaría segundo a segundo e intentaría mantenerte con vida mucho tiempo..
Una vida realmente miserable y muy dolorosa, pero que te habrías merecido segundo a segundo..
Has tenido suerte de que me haya cegado mi pasión y te haya tratado con mas delicadeza de la que en realidad mereces..
- Si, Jessi. Tienes razón. Me hace falta beber muchos líquidos para que baje la fiebre. Siento ser tan estúpido. Perdóname, por favor, Jessi. - Suplicó preocupado.
- Y ahora intenta no moverte. No quisiera hacerte daño. - Dijo mientras le sonreía e introducía un largo bastoncillo de algodón a través de la goma insertada en su estómago.
El la miró horrorizado mientras palidecía.
- No, por favor. Por favor. Por favor. No lo hagas. Por favor. No. No. No. No. No. - Suplicó aterrado.
- No te dolerá. Vamos, intenta estar tranquilo.. - Dijo mientras le sonreía.
- Ahhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras el bastoncillo se introducía poco a poco en su herida y la presionaba con fuerza.
- Jessi, por favor. Por favor. Por favor, me haces mucho daño. - Suplicó entre lloros.
- Ya casi está. Trata de aguantar un poco. - Dijo mientras observaba cuidadosamente el bastoncillo.
Vaya. Aun es pronto. Y yo que creía que ya estabas casi a punto..
- ¿Que tal te encuentras?. - Preguntó mientras le sonreía.
- Estoy bien, Jessi. No te preocupes por mi. - Dijo entre lloros.
Estoy jodido.. Muy jodido. Jamás pensé que pudiera llegar a encontrarme tan mal. Apenas puedo contener el dolor.
El único motivo por el que no chillo de dolor eres tu, Jessi. Temo que si chillo o lloro mas de lo que tu estimes conveniente, me tortures aún con mas saña.
Se que debería aguantar. Pero no puedo, Jessi. Cada vez estoy peor..
Intento complacerte en todo lo que puedo, pero se que es inútil.
Creo que aunque me hubiese atropellado un autobús no habría salido peor parado de lo que estoy.
Mis pobres huesos están rotos, mi piel magullada, y todo mi cuerpo tiene un color violáceo.
Y eso no es lo peor. Lo peor es ver las cámaras y saber que están registrando y retransmitiendo cada uno de mis movimientos.
Y que todo y cuando me sucede está siendo visto por cientos, o quizás miles de personas en todo el mundo.
Y eso es lo peor.
Cuando mi vida no merece siquiera el esfuerzo de intentar ayudarme y poner fin a mis sufrimientos.
Cuando es mas importante pasar un rato “divertido” que afrontar las consecuencias de que lo que se está viendo no solo es ilegal, sino inmoral e inhumano.
Cuando es mas importante ganar unas tristes monedas que la vida de una persona.
Cuando cada persona solo se preocupa de si misma y de intentar satisfacer sus deseos a cualquier precio.
Cuando todo eso ocurre, es que el mundo se ha ido al carajo y yo me he ido con el.